Muna Craft Bar, el bar oculto que revoluciona las noches limeñas

Dirigido por Manuel Cigarróstegui, bartender con tres décadas de experiencia, también es un museo, un laboratorio y un espacio dedicado a la máxima creatividad.

La coctelería peruana su mejor etapa, una llena de esplendor, y Muna Craft Bar es uno de sus protagonistas. Manuel Cigarróstegui, bartender con casi tres décadas de experiencia y socio de este nuevo bar miraflorino, nos dice que la fama de nuestras barras se está acercando a la de nuestros mejores restaurantes.

Razones hay varias. La primera, la inmensa y rica despensa que el Perú, esa que se está trasladando, con sapiencia, hacia la gastronomía líquida. En efecto, el Perú tiene una infinidad de ingredientes –frutas, hierbas, algas, cítricos, y demás botánicos– ideales para elaborar cócteles creativos, siempre llamativos.

Además, cada vez se elaboran mejores destilados y licores. “El Perú ya no es solo pisco”, nos dice Cigarróstegui. “En nuestro destilado icónico, pero, felizmente, también estamos apostando por la diversidad. Hoy hacemos destilados de agave, la materia prima del tequila y del mezcal, pero también whiskies fantásticos, gines con botánicos peruanos, vodkas con papas nativas, licores con ajíes peruanos, vermús con botánicos locales y, como hacemos en Muna, revalorizando un destilado ancestral, el yonque, muy bebido en el Perú profundo y que, bien elaborado, está a la altura de los mejores del mundo”.

Con insumos y destilados a la mano, otro factor que explica el suceso de nuestras barras está en la creatividad de nuestros bartenders, creatividad que se sustenta en el conocimiento y el uso certero de técnicas de avanzada. “Ahora tenemos los insumos necesarios para hacer una coctelería de verdad original. Antes reversionábamos los clásicos, pero hoy contamos con los insumos y las herramientas necesarias para hacer algo con identidad”, agrega Manuel.

Como en un cóctel logrado, todo esto se “mezcla” en Muna Craft Bar: “Aquí desarrollamos una mixología sin límites. Usamos técnicas ancestrales, pero también contemporáneas, con equipos de avanzada como el Roner y el Rotovap. Fermentamos, destilamos, infusionamos, hacemos nuestro propio hielo. Tenemos la cava de aperitivos más completa del país y nuestro laboratorio es fundamental para mezcla destilados, licores, guarniciones y más. Repito, no tenemos límites”.

Para ingresar a Muna hay que pasar, primero, por el Boticario, un museo donde se muestran más de dos mil variedades de macerados de yonque con insumos, vegetales y animales, de todo el Perú.

Luego se atraviesa un pasaje secreto, con tonos negros y rojizos, que nos lleva, después de unos segundos de búsqueda y misterio, a descubrir la gema del lugar, una barra inmensa donde el equipo de bartenders (el más sólido del país) está listo para mostrarnos su carta de autor. “Somos un bar oculto, pero, gracias a nuestros cócteles, queremos estar en boca de todos”, señala Cigarróstegui.

Una de las variantes de Muna está en que sus tragos están numerados. En esta primera carta son 12 en total. Todos tienen un destilado base –un whisky, un gin, un vodka, un ron, un tequila, un vermú, un vino fortificado, etcétera–, al que se le agregan precisas dosis de destilados trabajados en casa, con el yonque como emblema, con sabores a anticucho, a conchas de abanico, a algas, a turrón, a chicha morada y más. Todo esto gracias a la ciencia y la tecnología, herramientas que Cigarróstegui y su equipo trabajan con competencia en su laboratorio.

Además, “fuera de carta”, y gracias a la sapiencia de sus bartenders, es posible pedir más de 150 cócteles clásicos, de un Negroni a un Martini, de un Capitán a un Boulevardier, pasando por un Hanky Panky y, cómo no, por un inigualable Corpse Reviver.

Algunos amantes de los bares tienen a la barra como sitio ideal, y la de Muna es amplia y cómoda, pero también cuenta con dos elegantes espacios para disfrutar de una noche especial: mesas circulares con asientos forrados en cuero rojo, y mesas con luz tenue ideales para una noche en pareja o con amigos cómplices.

Todas las semanas hay activaciones –lanzamientos de cocteles, de nuevas etiquetas, visitas de bartenders locales y foráneos–, música en vivo con los DJ más competentes de la ciudad y una carta de comida a la altura de sus bebidas. Destacan, por ejemplo, unas croquetas de ensueño, unas papas trufadas y un pulpo al olivo de avanzada.

Muna Craft Bar abre de martes a sábado, desde las 7 p.m. Se ubica en la calle Mártir José Olaya 279, Miraflores.

Reservas e informes en www.munacraftbar.com