La etiqueta hecho en el Perú dice poco por sí sola. Puede significar una prenda diseñada, hilada y confeccionada en el país, o una prenda importada con una costura final hecha aquí. Distinguirlas es cuestión de preguntar.

1. ¿De dónde viene la fibra?

Una marca que trabaja bien conoce a su proveedor de hilado y lo nombra. Si la respuesta es vaga, el material probablemente es importado y genérico.

Una marca sólida puede nombrar su taller de confección y su hilandería.
Una marca sólida puede nombrar su taller de confección y su hilandería. — Foto: Minette Lontsie / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

2. ¿Dónde se confecciona?

Taller propio, taller asociado o maquila. Ninguna opción es mala en sí; lo malo es no saberlo.

Espacio publicitario · 300x250

Video: «¡Ni Dior ni Valentino! Jason León, el diseñador peruano detrás de los vestidos de Carolina Braedt» — Magaly TV La Firme (YouTube).

3. ¿Cuántas colecciones hace al año?

Dos o tres, con cápsulas pequeñas, es señal de producción controlada. Doce lanzamientos anuales es otro modelo de negocio.

4. ¿El precio cierra?

Un suéter de baby alpaca hecho en el Perú tiene un piso de costo. Muy por debajo de ese piso, hay mezcla o hay alguien cobrando mal.

5. ¿Qué pasa si se rompe?

Las marcas que producen de verdad ofrecen reparación. Es la prueba más simple de que confían en su prenda.

La mejor forma de apoyar el diseño local no es comprar más, sino comprar mejor y preguntar más.