El cuidado corporal suele oscilar entre el abandono total y una colección de productos que nadie usa. El punto medio es sencillo y no requiere gasto alto.

1. Limpieza sin agredir

Agua templada, no caliente, y un limpiador suave. El agua muy caliente elimina los lípidos de la piel y es la causa más frecuente de sequedad y picor en invierno.

El agua demasiado caliente es la principal causa de sequedad corporal.
El agua demasiado caliente es la principal causa de sequedad corporal. — Foto: Kolobetsoo / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

2. Hidratación con la piel húmeda

El momento correcto es dentro de los tres minutos posteriores a la ducha, con la piel aún ligeramente húmeda. Así el producto retiene el agua que ya está ahí en lugar de solo cubrir.

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3. Zonas que se olvidan

  • Codos y rodillas, donde la piel es más gruesa
  • Talones, sobre todo en clima seco
  • Manos, que reciben sol a diario
  • Cuello y escote, que envejecen antes que el rostro

4. Protección solar corporal

En zonas expuestas, todos los días. El dorso de las manos es la zona donde más se nota el daño acumulado y la que menos gente protege.

Lo que no hace falta

Exfoliar a diario —dos veces por semana es suficiente y en piel sensible, menos— y las fórmulas con muchos activos: el cuerpo responde sobre todo a la constancia.

El cuerpo no necesita más productos. Necesita agua menos caliente y crema tres minutos antes.