Foto: PanchoFuentesA / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)
Cuatro instrumentos con historias muy distintas que explican cómo suena el país.
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El sonido peruano se explica por cuatro instrumentos de orígenes completamente distintos: uno africano, uno mestizo y dos prehispánicos.
El cajón
Una caja de madera con un orificio posterior sobre la que se sienta el ejecutante. Surgió entre la población afroperuana de la costa, probablemente a partir de cajones de embalaje. Hoy se usa en el flamenco y en música popular de todo el mundo, y el Estado peruano lo declaró Patrimonio Cultural de la Nación.

Video: «10mo. Festival Internacional del Cajón 2017 - SECUENCIA RÍTMICA DE LA CAJONEADA» — FICP Rafael Santa Cruz (YouTube).
El charango
Cordófono pequeño de cinco órdenes dobles, nacido del cruce entre instrumentos españoles de cuerda pulsada y la tradición andina. Su afinación y su técnica de rasgueo son propias de la región.

La quena
Flauta vertical con muesca, de origen prehispánico. Se han hallado ejemplares de hueso y cerámica de miles de años de antigüedad. Su sonido aéreo es el más reconocible de la música andina.
La zampoña
Flauta de pan de cañas atadas en hileras. En la tradición altiplánica se toca en pares —dos ejecutantes que se alternan las notas para completar la melodía—, un principio musical llamado trenzado que obliga a tocar en comunidad.
La zampoña altiplánica está diseñada para que una sola persona no pueda tocar la melodía completa. Es música pensada como acto colectivo.