Foto: Miguel Angel Chong / Wikimedia Commons (CC BY 3.0)
Surquillo, Magdalena, San Isidro y el mercado central. Cuatro formas distintas de comprar y de mirar.
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Si hubiera que elegir un solo lugar para entender Lima, no sería un museo sino un mercado. Es donde converge la producción de las tres regiones del país y donde se ve, en un solo pasillo, la diversidad agrícola peruana.
Surquillo n.º 1
El más conocido entre cocineros. Puestos de ajíes frescos y secos, tubérculos andinos, pescado del día y frutas amazónicas. Es un mercado de barrio que se adaptó a la demanda gastronómica sin dejar de ser mercado.

El Mercado Central y el barrio chino
En el centro histórico, junto a la Calle Capón. Es el mercado más grande y más caótico, y el mejor lugar para entender la presencia china en la alimentación peruana.

Qué mirar
- El puesto de ajíes: amarillo, panca, limo, rocoto, mirasol
- El de papas y tubérculos andinos
- El de frutas amazónicas: camu camu, aguaje, cocona
- La pescadería, temprano por la mañana
- El puesto de hierbas: muña, huacatay, chincho, paico

Cómo comportarse
Ir temprano, preguntar antes de fotografiar, comprar algo en el puesto donde uno se detiene y no regatear productos que ya son baratos.
Un mercado peruano explica en media hora lo que un museo tarda una tarde en contar.
