El Valle Sagrado del Urubamba fue el corazón agrícola del Tahuantinsuyo. Está entre 600 y 900 metros por debajo de Cusco, lo que lo convierte en el mejor lugar para aclimatarse y, de paso, en el más interesante del circuito.

Día 1: Pisac y el mercado

El conjunto arqueológico de Pisac combina andenería monumental con un sector urbano en lo alto del cerro. Abajo, el mercado de artesanía sigue funcionando como punto de encuentro de las comunidades del valle.

Los andenes del valle siguen en uso agrícola cinco siglos después.
Los andenes del valle siguen en uso agrícola cinco siglos después. — Foto: McKay Savage from London, UK / Wikimedia Commons (CC BY 2.0)

Día 2: Moray y Maras

Moray es un sistema de terrazas circulares concéntricas con microclimas diferenciados entre el nivel superior y el fondo: la hipótesis más aceptada es que funcionó como estación de experimentación agrícola. A pocos kilómetros, las salineras de Maras explotan desde época prehispánica un manantial salado mediante miles de pozas escalonadas.

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Las pozas de Maras se siguen trabajando por familias del pueblo, como desde hace siglos.
Las pozas de Maras se siguen trabajando por familias del pueblo, como desde hace siglos. — Foto: PIERRE ANDRE LECLERCQ / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Video: «EL VALLE SAGRADO INCA - CUSCO 4K, VISITAMOS OLLANTAYTAMBO, CHINCHERO, MORAY, PISAC -PRECIOS, TIPS #6» — Viajes de Primeras (YouTube).

Día 3: Ollantaytambo

El único pueblo del valle que conserva su trazado inca habitado. El templo del sol, en lo alto, muestra bloques de pórfido rosado traídos desde la otra ladera del valle: una obra de ingeniería que sigue sin tener explicación completa.

Recorrer el valle de abajo hacia arriba no es solo cómodo: es como estaba pensado.