Foto: Jörg Weingrill / Wikimedia Commons (CC BY 2.0)
Textura, oclusivos y humectantes. Tres conceptos que explican casi todo lo que hay que saber.
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Una crema hidratante hace tres cosas: aporta agua, retiene agua y frena su evaporación. Todo lo demás —perfume, envase, nombre— es accesorio. Entender esos tres mecanismos evita gastar de más.
Humectantes
Atraen agua hacia la piel. Glicerina, ácido hialurónico, urea, pantenol. Son la base de casi cualquier hidratante decente y no requieren precios altos.

Emolientes y oclusivos
Los emolientes suavizan y rellenan; los oclusivos forman una barrera que reduce la pérdida de agua. En clima húmedo se necesitan menos oclusivos; en altura o en frío seco, más.
Cómo elegir la textura
- Piel grasa o clima húmedo: gel o emulsión ligera
- Piel mixta: crema ligera
- Piel seca o clima de altura: crema rica o bálsamo
- Piel sensible: fórmula corta, sin fragancia
Lo que no determina la calidad
El precio, el perfume y la palabra natural. Ninguno de los tres aparece en el mecanismo de acción.
Cuándo consultar
Si la piel arde, se descama o reacciona con varios productos distintos, el problema no se resuelve cambiando de crema. Corresponde a un dermatólogo.
Una crema de precio medio con una fórmula corta suele funcionar mejor que una cara con veinte activos peleándose entre sí.
