Foto: Alexander Gerst / Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.0)
Radiación de altura, nubosidad engañosa y cantidad insuficiente. Cómo usarlo de manera que sirva.
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El Perú combina dos factores que elevan la exposición solar: cercanía al ecuador y grandes superficies por encima de los 3.000 metros, donde la atmósfera filtra menos radiación. A eso se suma un tercer factor cultural: la creencia de que sin sol visible no hace falta protección.
La nubosidad no protege
Una parte importante de la radiación ultravioleta atraviesa la capa de nubes. La garúa limeña reduce la sensación de calor, no la exposición.

La cantidad es el error más común
La mayoría de las personas aplica bastante menos producto del que se usa para determinar el factor de protección en laboratorio. Con la mitad de producto, la protección real cae mucho por debajo del número del envase.
Cómo usarlo bien
- Aplicar generosamente sobre rostro, cuello y orejas
- Reaplicar cada dos o tres horas de exposición
- Reaplicar siempre después de nadar o sudar
- No olvidar dorso de manos, empeines y labios
- Sombrero y ropa como primera barrera, el protector como complemento
Filtros químicos o minerales
Los minerales —óxido de zinc, dióxido de titanio— suelen tolerarse mejor en pieles sensibles; los químicos son más cosméticos. El mejor protector solar es el que la persona se va a poner todos los días.
Es el único producto cosmético con efecto acumulativo demostrado a largo plazo. Si solo se usa uno, que sea este.
