Foto: mandiberg / Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.0)
Mínimos de producción, capital inmovilizado y la decisión de qué no hacer. Guía realista para quien empieza.
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El primer año de una marca de moda se pierde casi siempre por las mismas razones, y ninguna tiene que ver con el talento de diseño.
El mínimo de producción manda
Una hilandería o un taller tienen mínimos. Si el mínimo del tejido son 200 metros y tu colección necesita 40, o pagas el resto o cambias de proveedor. Esa aritmética define la colección antes que cualquier idea.

El capital se queda en el almacén
Producir significa inmovilizar dinero en stock durante meses. La mayoría de las marcas jóvenes no quiebran por falta de ventas sino por falta de caja mientras esperan esas ventas.
Empezar corto
- Cinco a ocho referencias, no treinta
- Una fibra, dos colores, tres tallas
- Preventa antes de producir, siempre que sea posible
- Un canal de venta propio antes que multimarca
- Precio calculado con el margen del minorista incluido, aunque todavía no lo tengas
El error de precio
Fijar el precio sumando costo más margen propio, sin prever el margen de la tienda que algún día te va a vender. Cuando llega ese momento, o subes el precio —y pierdes a tus clientes— o vendes sin ganar.
Lo que sí conviene gastar
Patronaje profesional y fotografía. Son las dos inversiones que se notan en cada prenda y en cada venta.
Una marca joven no fracasa por diseñar poco, sino por producir demasiado.
