Mientras el sur concentra la atención, la costa norte guarda algunas de las civilizaciones más sofisticadas del Perú antiguo: moche, chimú, lambayeque. El circuito entre Trujillo y Chiclayo permite recorrerlas en cuatro o cinco días.

Chan Chan

La ciudad de adobe más grande de América, capital del reino chimú. Sus muros perimetrales, decorados con relieves de peces, aves y redes, siguen en pie pese a ser de barro: una hazaña de conservación permanente frente a la lluvia y el viento.

Los relieves de Chan Chan repiten motivos marinos: peces, aves y redes de pesca.
Los relieves de Chan Chan repiten motivos marinos: peces, aves y redes de pesca. — Foto: Håkan Svensson / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

Las huacas del Sol y de la Luna

Dos pirámides truncas moche frente a frente. La Huaca de la Luna conserva murales polícromos superpuestos en varias fases constructivas, con colores que sorprenden por su viveza.

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Sipán y los museos de Lambayeque

El hallazgo de la tumba intacta del Señor de Sipán cambió lo que se sabía de la élite moche. Los museos de Lambayeque que albergan esos materiales están entre los mejores del país.

La orfebrería de las culturas del norte peruano alcanzó un nivel técnico extraordinario.
La orfebrería de las culturas del norte peruano alcanzó un nivel técnico extraordinario. — Foto: Rosemania / Wikimedia Commons (CC BY 2.0)

Cómo armarlo

  • Trujillo como base: Chan Chan, huacas y Huanchaco
  • Chiclayo como base: Sipán, Túcume y los museos
  • Huanchaco para dormir junto al mar y ver los caballitos de totora

El norte ofrece la misma densidad arqueológica que el sur sin el ruido. Es la mejor relación entre lo que se ve y lo que se hace cola.