Foto: Michael Hermann / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)
Estuvieron a punto de desaparecer del mercado y hoy sostienen economías rurales enteras. Qué son y cómo usarlos de verdad.
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Durante buena parte del siglo XX, los granos andinos fueron considerados comida de pobres y desplazados por el trigo y el arroz. El reconocimiento internacional de su perfil nutricional revirtió ese estigma y devolvió valor a cultivos que las comunidades altoandinas nunca dejaron de sembrar.
Quinua
No es un cereal sino una semilla. Aporta proteína completa y se cocina en quince minutos. Hay que lavarla bien: la saponina de la cáscara es amarga y se va con agua fría.

Video: «LOS ENORMES BENEFICIOS DE LA QUINUA EL CEREAL MAS COMPLETO Y MEDICINAL - Oswaldo Restrepo RSC» — Oswaldo Restrepo RSC (YouTube).
Maca
Una raíz de altura extrema —crece por encima de los 4.000 metros— que se consume seca, en harina o gelatinizada. Su sabor es terroso y fuerte; funciona mejor mezclada que sola.
Kiwicha y cañihua
- Kiwicha: grano diminuto, ideal reventado como pop
- Cañihua: pariente de la quinua, más tostada y sin saponina
- Tarwi: legumbre andina de altísimo contenido proteico
La advertencia
El auge exportador tiene su reverso: cuando el precio internacional sube demasiado, el producto deja de ser accesible en su propio país. El equilibrio entre exportación y consumo local es el debate pendiente.
Ningún alimento es milagroso. Lo que hace especiales a los granos andinos es que son buenos, baratos y cultivables donde casi nada crece.

