Supera tu complejo de asesino de plantas, hay especies fascinantes (y muy resistentes) que tu hogar se está perdiendo, a prueba de olvidos, falta de agua, luz y humedad. Esta es su guía de cuidados para ‘dummies’.
Lirio de la paz o espatifilo
Es una planta de interior muy dura que puede vivir varios años con unos mínimos cuidados. Sus flores blancas crecen todo el año y sólo necesita riego dos veces por semana o cuando la tierra no esté muy húmeda.
Tradescantia
Sus tonos púrpuras y violáceos la hacen muy llamativa tanto en interiores como para tapizar suelos. Sus cuidados son muy sencillos, si la tienes en maceta debes dejar secar la tierra entre riego y riego y aunque le gustan los lugares soleados, también tolera bien la sombra.
Sansevieira
Se llama también lengua de tigre y es muy utilizada para decorar los interiores con más estilo. Al ser una planta crasa, los riegos deben ser moderados, además tampoco necesita mucha luz para crecer, por lo que se mantendrá ella sola sin apenas ningún cuidado.
Cinta
Perteneciente a la variedad de las plantas ‘araña’ o colgantes, tiene unas hojas muy largas y luminosas que se adaptan fenomenal a espacios como la cocina o el baño porque adora la humedad (es buena idea pulverizar sus hojas de vez en cuando).
Aunque agradece la luz, es mejor no colocarla al sol directo para evitar quemar las hojas y en verano, el riego debe ser más frecuente, de dos a tres veces por semana. En invierno, le bastará una sola vez.
Monster
La planta más popular de la red o Costilla de Adán es perfecta para hacer lucir cualquier interior, como tu salón o dormitorio, al no gustarle el sol directo. Al contrario de lo que puedas pensar, es súper fácil de cuidar, tan sólo riegos moderados, y como planta tropical, agradecerá que pulverices sus hojas de vez en cuando.